domingo, 18 de octubre de 2009


"AJUNTAMIENTOS". Óleo de 65x51.- Lienzo de una plazuela cualquiera de un pueblecito cualquiera de los que vivieron la llamada “transición”, con bandera constitucional y pintadas políticas en sus paredes, que al beodo no le impiden acabarse su botella a la puerta del Bar, ni a la pareja de pajarillos darse el pico en los cables, ni a los mininos practicar el amor en los tejados. La vida cotidiana siguió su curso. España no se rompió, ni después de Franco llegó el caos. Los Ayuntamientos dejaron de designarse a dedo y se trocaron en ajuntamientos de los vecinos, incluso conservaron sus monumentos y placas tan estúpidas como esta de la Plaza que dice: “ En aqueste lugar estornudó Su Real Majestad Don Felipe V”.
“EMIGRANTES”. Óleo de 65X55.- Lienzo que pinté pensando en los años sesenta, cuando teníamos mas de tres millones de españoles repartidos entre Alemania, Francia, Bélgica y Suiza, principalmente. Los de Latinoamérica se fueron mucho antes y llevaban mas tiempo fuera de España. Dentro teníamos otros tres millones de parados; sólo que entonces, nadie cobraba el paro. Esto llegó después. El dinero que nos enviaban nuestros emigrantes fue crucial para poder malvivir por aquellos años. Luego, he visto como España se convertía en un país receptor de la emigración y, la desconfianza y la xenofobia con que muchos olvidadizos de la historia, los trataban, y por ello, muchas veces, me avergoncé de ser español. La estatua de Colón, descubridor –dicen- de otros mundos que ya existían, la pinté en un puerto cualquiera, señalando hacia los horizontes de esperanza que fueron buscando y vienen buscando, todos los emigrantes. Se fueron los idealistas republicanos, los intelectuales y los quijotes, los trabajadores honrados y algunos maleantes. Los mismos que ahora nos llegan, porque de todo hay en la viña del Señor. Lástima ser emigrante. Peor que hayan fronteras. Locura que existan xenófobos. ¿Cuándo empezaremos a creer que sólo tenemos un mundo y una sola humanidad?. Por eso los mezclé.
Del pasado, del presente, los que van y los que vienen.

“CATOLIZACIÓN DE AMÉRICA”. Tabla de 61X60. Óleo. Representa la cristianización de América por los españoles. Se hizo mas con la espada que con el crucifijo. Destruimos unas civilizaciones maravillosas, como la arqueología moderna ha demostrado, una cultura distinta a la Europea, menos tecnificada, pero no inferior, y unas sociedades muy colectivizadas. Destruyeron sus templos para construir las iglesias. Se esclavizó a los indígenas y explotamos unas tierras de las cuales nos apropiamos sin derecho alguno, abriendo la puerta a Portugal, Inglaterra, Francia y, en menor medida, a Holanda. Y lo peor es que los colonos europeos y sus descendientes, relegaron a los nativos a la servidumbre y a la pobreza, para salir de la cual, quinientos años después, aun no han bastado. Los grandes beneficiados del llamado “descubrimiento” fueron los europeos. Explotaron sus materias primas, esclavizando a los nativos y engrandeciendo a las metrópolis. Consiguieron por concesiones Reales grandes latifundios que heredaron sus descendientes, desplazando a las tribus a los peores lugares. Ni siquiera cuando obtuvieron sus respectivas independencias, los criollos se acordaron de sus indios, que siguieron y siguen en la misma pobreza en que los sumieron los conquistadores. Para los primitivos habitantes del continente americano ha supuesto la mayor de las desgracias que el hombre europeo pusiera su pié en aquellas tierras. Ni la religión, ni la cultura, ni la lengua que exportamos, pueden justificar la expoliación, explotación y muerte que llegaron de Europa. Cualquiera de las lenguas nativas que aun se siguen hablando, como el quetchúa o el guaraní, tiene mucha mas riqueza expresiva que el Castellano, Inglés o Francés que les impusimos. Su acervo cultural, de transmisión oral, principalmente, con su Historias, leyendas, cuentos, Leyes, ciencias, medicina, arquitectura, astronomía, matemáticas, eran de igual valor a la que llevaron los conquistadores. Su alfabeto de jeroglíficos y el basado en la combinación de colores, eran tan válidos como el europeo de base grecolatina. Y su religión, a la que se le acusa frecuentemente de ofrecer sacrificios humanos, no era peor que el catolicismo que también sacrificaba herejes en las hogueras no sólo en Europa, sino también en el Nuevo Mundo donde quemó a millares.

”PUNKY”. Tabla de 24X33.- No sé exactamente qué son los punkies. Se me antoja, o me parece, por su vestimenta, música , peinados y estética en general, que deben ser unos chicos inconformistas, deseosos de luchar contra una serie de injusticias que han constatado en la sociedad, pero que no saben muy bien cómo hacerlo. De ahí su actitud aparentemente agresiva y provocadora. A muchos otros grupos o movimientos urbanos les pasa igual. Por eso proliferan tanto. A mi modo de ver, andan un poco despistados, no sabiendo exactamente contra quiénes y contra qué deben encauzar su rabia contenida. No entienden que es el Capitalismo, su doctrina y filosofía, el causante de las injusticias que detestan y tampoco saben muy bien cómo luchar contra el en medio de una sociedad borreguil, insolidaria e indiferente. Digamos que pican a todos y a todo con lo que tropiezan. Desconocen que sus esfuerzos serán en vano, si no se organizan y que para organizarse, hacen falta unos principios, unos ideales, unos objetivos y saber aprovechar las pocas oportunidades que la imperfecta democracia ofrece a los individuos. No basta con quejarse de lo mal que van las cosas. Hay que luchar y trabajar por mejorarlas. De lo contrario, pronto te quedarás ronco de cantar, envejecerás, la alopecia te impedirá hacerte tu cresta de mohicano y la inexorable realidad ahogará tus inquietudes y si tienes suerte de no caer en ningún hoyo profundo, un día, contemplando tus arrugas ante el espejo, te preguntarás “¿qué hice por cambiar lo que no me gustaba?”. Todavía es tiempo. El mundo es grande. Las injusticias son muchas. Aun puedes alistarte para buscar la tumba de Don Quijote: cuantos mas la busquemos, antes la encontraremos. Canta bajo el sol cuanto quieras, pero búscala.

“EL REY DE LOS JUDÍOS”. 24X33 cm. Òleo.- Así mandó escribir Pilato y, ante las protestas de los religiosos, no quiso rectificar, sino que dijo: “lo que he escrito, he escrito”. Y es que Jesús, proteste quien proteste, es el Rey que los profetas profetizaron “reinaría para siempre en Sión, para establecer la Justicia” en el mundo. Cierto que, primero, tenía que venir para asumir su función de Cordero. Esto es lo que no entendieron los judíos a pesar de que el centro de su culto a Dios lo constituía el sacrificio de los corderos. No entendieron que a la mitad de la última semana de las setenta de que habló Daniel, se le quitase la vida al Mesías. Y Dios paró su reloj hasta el día y la hora que sólo Él conoce, en que volverá de nuevo para establecer el Reino que, no sólo los judíos, sino ahora también los cristianos, esperamos al decir “venga a nosotros tu Reino”. Lo que me temo es, si en esta Venida que ellos y nosotros esperamos, a pesar de que será “con gran poder y gloria”, estarán preparados para recibirle ya que su alianza con el mayor Imperio que existió jamás, el Capitalista, pudiera hacer de nuevo inviable que una segunda vez digan “bendito el que viene en el nombre de Yahveh” y, también ellos, tengan que ser puestos por “estrado de sus piés”.
He pintado a Jesús sin el taparrabos que suelen ponerle escultores y pintores. Despojado de toda dignidad, incluso la humana. Como los millones de sus hermanos amontonados en los crematorios del Imperio nazista, o los hacinados en fosas comunes o en el vientre del mar en América Latina, África y Asia, “hermanos pequeños” de Jesús, víctimas de otros Imperios. Y he pintado las tinieblas cómplices que ocultaron tanto crimen sin castigo, a la espera de que reaparezca el Sol de Justicia donde lo oculto sea , por fin, manifestado.


(Fin de la Exposición o Galería)


Antonio Berrokal